Hace poco terminé de leerme el Manifiesto Cluetrain, del que tenía muchas referencias.
Básicamente “anuncia” el cambio paradigmático que supone Internet en la empresa tradicional. Indica que Internet no es simplemente una vía de comunicación adicional, sino que altera completamente la forma de comunicarnos yla jerarquía en la distribución de la información. Los autores indican que el cambio es inevitable (como dicen en Matrix: “”Escuche eso señor Anderson, es es el sonido de lo inevitable”) y que toda la forma de comunicarnos y operar se basa en conversaciones, que ahora alcanza un nuevo nivel, de libertad, alcance y difusión. Y que las empresas tienen que tener en cuenta tanto en Internet como en las intranets corporativas la forma de funcionar no sólo técnica, sino operativamente, saber qué buscan y hacen los usuarios/trabajadores/clientes.
Mantiene un tono correcto/informal/irónico bastante agradable de leer. Para muestra, un botón:
“Luego, ironías de la vida, llegó Internet. Fue como si la hubiéramos pedido en Amazon: ‘Hola, ¿el Gobierno Federal de EEUU? Sí, desearíamos una infraestructura central de datos totalmente abierta y de alta velocidad. Ajá, sí, cárguelo al Departamento de Defensa, por favor. ¿De qué se trata? ¿Para qué lo queremos? Nada, sólo para charlar. Ya sabe, de todo un poco…’.“
La web viene bien para hacerse una idea de qué plantea el libro.
Las ideas que presenta me resultan realmente innovadoras para el momento en que surgieron, hace ya diez años. Ahora, constituyen un referente básico, y aunque no suponen un cambio radical ni algo inesperado, sí aporta ideas concretas, afianza conceptos y ayuda a tener una visión más amplia sobre la realidad actual y el futuro. Muy recomendable.
Visto que el cine hoy en día no destaca por su profundidad, va tocando echar un vistazo a otros medios un poco menos generalistas.
Es bueno ver cómo se le siguen dando vueltas a conceptos tradicionales. O en el caso de
Acabo de terminar el libro 
Hace poco descubrí una de las mejores series de Vértigo: