Una de las cosas más interesantes de Internet es su naturaleza viral, como cualquier cosa, si despierta interés, se difunde y propaga geométricamente.
Ha habido fenómenos de varios tipos, tanto de difusión de información (como el efecto Streisand) como de nuevas aplicaciones y servicios online.
La última moda es chatroulette, basado en una idea simplísima: permite chatear con desconocidos utilizando la webcam… de forma aleatoria. Ni más ni menos. La presentación de la aplicación es de todo menos elaborada, las opciones reducidísimas… y es un completo éxito en poco tiempo se ha vuelto extremadamente popular.
Otra cosa es que sirva para algo, el 90% de las veces que uno se conecta permanece unos 3 segundos, si es que hay alguien (y si lleva ropa!), y pocas veces se cruzan más de dos palabras…
Pero en fin, tampoco twitter tenía una utilidad clara al principio, y ahora es ya un servicio básico.
En cualquier caso, llama la atención como una idea bastante simple y una ejecución muy poco elaborada son capaces de llamar tanto la atención, y mover a tanta gente. Y si se lo monta bien, de hacer negocio. Aún queda mucho por inventar en Internet…

Hace poco terminé de leerme el
Siempre me han gustado mucho los juegos (no del tipo de 
A finales del siglo XIX se produjo la segunda revolución industrial. Uno de sus principales efectos fue la sustitución de mano de obra por herramientas, esto es, la utilización de máquinas hacía innecesaria y menos rentable el empleo de personas. Hablando en plata: mayor productividad, y aumento del desempleo.
El famoso actor y director
Descubro a través de
En los últimos tiempos hemos visto el cambio cada vez menos progresivo y rápido de la web “tradicional” a la llamada “Web 2.0″. Se ha ido reemplazando el enfoque de la web como un conjunto de bloques de információn más o menos estáticos e independientes a un conjunto de servicios que ofrecen información (entre otras cosas) y cada vez más relacionados entre sí.
Internet y el derecho son dos realidades condenadas a entenderse. La globalidad de la red y la localidad de las distintas legislaciones junto con las muy diferentes intereses hacen que el proceso sea cualquier cosa menos sencillo.